jueves, 29 de junio de 2017

La historia de un hincha de Welcome

Con el tiempo aprendí a quererte y hoy sos parte de mi vida. La historia de un hincha del Club Atlético Welcome.



Autor: Rodrigo Domínguez (@elroromn)

Aún recuerdo aquella transmisión de basket por TV en cancha de Platense en la que jugaban Hebraica y Macabi y Welcome. Aquél equipo plagado de buenos jugadores de Hebraica no me hacía presagiar que esa noche quedaría marcada para siempre en mi retina, pues el rival no era nada más y nada menos que el club que hoy en día es el de mis amores: Welcome.

Confieso que de Welcome sabía muy poco, solamente que era un club en ese año ascendido a lo que por ese entonces se llamaba Torneo Federal. El partido fue mucho más parejo de lo que imaginé, al punto de que al final el ganador fue Welcome. No pude salir del asombro con la cantidad de gente que vi saltar a la cancha. Fue algo que no voy a olvidar más. Desde ese momento, me dediqué a querer saber más de la historia de Welcome, sus jugadores, el club y su gente. Esa misma gente que aquella noche con pasión alentó a su equipo que, fiel a su historia, sacó adelante un difícil partido ante un rival que era de los mejores del campeonato.

Si bien no recuerdo el primer partido de Welcome que fui a ver, en mi memoria está el ir al viejo y derrumbado Cilindro Municipal a ver finales de lo que si no me falla la memoria era un torneo “preparación” contra Cordón. Y cómo no recordar los partidos de la Liga Sudamericana contra equipos argentinos como Atenas de Córdoba y Boca Juniors o aquél panamericano de clubes en el que perdimos la semifinal ante el posterior campeón, Estudiantes de Olavarría, con el hoy DT de Argentina (Sergio “el oveja” Hernández) y, entre otros jugadores, Gabriel Fernandez y el “chila” Mc Grey a la cabeza.

Cómo no recordar aquellos partidos por torneos internacionales en cancha de Welcome ante equipos sudamericanos como, por ejemplo, Vasco Da Gama (equipo brasileño) o el haber ido de viaje de egresados a Bariloche atomizando a los profesores y a mi madre para que me contaran los resultados de Welcome en el torneo celebrado en Bolivia, y llegar a casa corriendo a casa para ver la final lamentablemente perdida contra Vasco Da Gama. Cómo no recordar también el haber visto el juego ante la Universidad de Miami, algo inédito y jamás igualado: la visita de una universidad norteamericana para jugar ante mi querido Welcome.

Si me tuviera que definir, creo que no sería ilógico decir que soy enfermo por Welcome: cargadas en el liceo, negativas de mis viejos, no tener para la entrada, salir antes de trabajos y perder novias fueron solo algunas de las cosas que hice por ver a mi equipo y en gran parte no me arrepiento, porque más allá de cualquier resultado deportivo, en Welcome encontré mi espacio y sobre todo un lugar donde juntarme con un grupo de amigos que el basket me dio. Puedo tener diferente opinión en varias cosas, pero de lo que no dudo es que todos queremos lo mejor para el club.

Durante estos casi 20 años siguiendo al club puedo contar muchísimos partidos, finales ganadas y perdidas, rivalidades contra Aguada, Unión, Atenas y otros equipos que últimamente por alguna razón le tienen pica a Welcome, cuando de la nuestra nada. Pero si hay algo que me caracterizó es siempre ir a ver a mi equipo, a pesar de que las canchas o los partidos sean complicados, algunas veces sin medir las consecuencias.

He visto a Welcome jugar contra equipos uruguayos e incluso de renombre internacional, y hasta con equipos caribeños (por el Panamericano aquí en Montevideo), pero lo que más rescato amén de los resultados es el haber visto a grandes jugadores tanto nacionales como extranjeros defendiendo a mi club. “Fefo” Ruiz, Marcelo Capalbo, Luis Silveira, Osky Moglia, “Tree” Owens, de los más conocidos, y hasta puedo citar a Juan Delgado alias “la pantera”, como otro uruguayo que recuerdo defendiendo a Welcome. Si hay algo que jamás voy a olvidar es el haber visto aunque fuese en un Panamericano defendiendo a Welcome a uno de mis ídolos sudamericanos como lo fue el venezolano Víctor David Díaz. Ese hecho para mí fue un sueño cumplido.

De los jugadores más actuales puedo nombrar a Esteban Batista, y a quien todos esperamos vuelva a defender al club nuevamente, Gustavo “Panchi” Barrera. Esta dupla de jugadores espero que pueda juntarse para brindarnos lo que todos los hinchas de la “W” queremos: la décima copa.


No me planteo qué hubiese sido de mí si no hubiese visto aquel partido en TV abierta aquella noche. Solo le doy gracias al basket por haberme hecho conocer tan lindo club y sobre todo por haberme brindado amigos que hasta el día de hoy conservo.

Lo expresado en esta columna no es necesariamente compartido por esta página. Quien la escribió se hace plenamente responsable de las opiniones y los hechos expuestos.

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